Ahorra Agua.

El agua es un recurso natural indispensable para que se llevan a cabo las funciones bioquímicas de las plantas. El riego por aspersión es la acción de aportar esta agua de manera artificial y controlada, un sistema automatizado, te da la tranquilidad de que tu jardín recibe el agua que necesita. El sistema de riego por aspersión ahorra un 60% de agua y elimina la necesidad de que alguien realice esta tarea. El mecanismo funciona a través de una red de tuberías que transporta el agua hasta los aspersores, los cuales utilizan presión para dispararla. El riego como tal es potenciado a través de un sistema de bombeo.

Existen múltiples sistemas de riego por aspersión dependiendo de las necesidades de cada campo de producción, a continuación, le contamos cuales son:

1. Convencionales

Los sistemas de riego convencionales son los primeros que se desarrollaron y, por mucho tiempo, fueron los más utilizados. Existen dos tipos de sistemas de aspersión convencionales:

• Sistema fijo: como su nombre lo dice, los sistemas fijos son aquellos en los cuales los aspersores se ubican en un marco establecido. En cuanto al sistema de tuberías, este puede estar enterrado o ubicarse en la superficie. Sin embargo, es importante que haya un brote con la altura suficiente para incorporar el aspersor.

• Sistema semifijo: los sistemas de riego por aspersión semifijos son aquellos que se desplazan de una zona a otra de forma manual o mecanizada a través de un desmontaje rápido del sistema.

2. Automecanizados

A diferencia de los convencionales, los sistemas de riego por aspersión automecanizados cuentan con motores eléctricos o sistemas hidráulicos que facilitan el movimiento a lo largo del campo de producción. También son automecanizados los sistemas de riego pivotantes, de desplazamiento lateral o carros de riego y algunas máquinas regadoras.